Este es uno de esos inventos a los que no les encuentro mucho sentido.
Vale que es un concepto con aires futuristas y que, además, es ecológico porque el agua usada del lavabo pasa a utilizarse en el váter. Pero sinceramente, a mi eso de mear en el mismo sitio donde después me voy a lavar las manos (por muy bien diseñado que esté) no me termina de convencer.
Además, sería un invento exclusivo para hombres (salvo avezadas señoritas) y en un mundo que tiende a la igualdad… estaría como feo.
Además, con un espejo para mirarte mientras haces pis… Encima poniéndonos distracciones. Luego diremos
El diseñador Cornelius Comanns, se ha dado cuenta que las cosas están muy negras, y que costearte una casa y un coche cada vez es más difícil. Así que el tío ha diseñado Bufalino, un híbrido entre coche de tres ruedas y miniapartamento.
Imagino que no veremos esto nunca cirulando por las calles (por lo menos a corto o medio plazo), pero no deja de ser una idea original.
Por lo visto sólo es un concepto, de esos que probablemente nunca llegue a hacerse realidad. Pero no dejaría de ser útil un cepillo de dientes que se mantuviese siempre en vertical, sin necesidad de meterlo en ningún sitio, estilo tentetieso.